La historia de Apuleyo ediciones se remonta a 2015, aunque tal vez empezara a principios de los 90, cuando un niño se entusiasmaba con las colecciones de cuentos que encontraba en las estanterías de la casa de sus padres. Los primeros libros editados, publicados y comercializados por aquél niño ya entrado en los 30 fueron un poemario de un compañero de universidad y la novela de un desconocido con el que luego estableció una buena amistad. Aquellos pasos se daban con las chancletas propias de las ferias veraniegas de libros en pueblos costeros y con una centena de carteles bajo el brazo que terminaban pegados en las puertas de cristal de algunas librerías de pequeñas y grandes urbes.
Con los pies en el suelo y añadiendo talento humano a la editorial, los pasos individuales comenzaron a ser los de un fantástico equipo de trabajo que tuvo que tomar decisiones, especialización, valores añadidos, trato humano y trabajo sobre todo eso, esfuerzo y mucha dedicación.
A día de hoy, la sopa de hacha (uno de esos cuentos infantiles leídos en los 90) está llena de autores y autoras con talento, de ilustradores con arte y de un conjunto de personas dedicadas y capaces que vienen cada día a las instalaciones de la editorial con el firme propósito de sacar a la luz, distribuir y promocionas, libros pensados para niños y destinados a las familias, los nuestros, los de nuestros lectores, los de todos.